Ministro de Energía y Minas: “Gregorio Santos ahora no tiene un gran apoyo”

screenshot.207“Lo único positivo de la bajada de precio de los metales es que todos comprenden que si no hay inversión no hay plata”, comenta Jorge Merino, al cierre de esta edición, ministro de Energía y Minas.

En “Desayunos de Actualidad”, nos explicó las oportunidades de desarrollo que tiene el país, uno de los que tiene las mayores reservas mineras a nivel mundial y que hoy lidera la producción de este rubro en la región latinoamericana.

CORREO: ¿Qué está pasando en Cajamarca y más precisamente en Conga?

JORGE MERINO: La gente se da cuenta que la minería te puede traer agua y desarrollo. Hoy no hay trabajo en Cajamarca, por eso hay un éxodo y se van a Amazonas y San Martín. El hecho de ver Chalguayón, con el reservorio lleno dando agua a la gente, provoca cambios. Con la Municipalidad de Cajamarca se ha culminado el estudio de factibilidad para la represa de Chonta que da 30 o 40 años de agua para la región. Y hay un convenio con La Encañada, el distrito más grande de Cajamarca -donde están los proyectos Michiquillay y Galeno-. Conga es un puente para otros proyectos y siento que estamos avanzando. La empresa ya pidió el estudio de desagüe en Perol. La empresa tiene que relacionarse mejor con la comunidad con la que actúa.

C: Se ha dicho que Conga es emblemático para la imagen de las inversiones en el país y la autoridad regional lo ha convertido en su caballito de batalla, ¿considera que se debería esperar un nuevo gobierno regional para que sea viable?

JM: La posición de la empresa fue primero cumplir con el tema del agua. Si el proyecto Conga beneficia a los más pobres, ¿por qué detenerlo? Si queremos seguir creciendo no podemos dar ventaja a la competencia, porque los $5000 millones de inversión no queremos que se vayan a otro lado, ¿no? Combatir la pobreza no debe estar condicionado por motivos políticos y si no quiere el gobierno regional lo hacemos con las autoridades de los centros poblados. En las reuniones hasta estuvieron las rondas campesinas. En Cajamarca vemos que los que se opusieron a Conga están candidateando.

C: ¿Gregorio Santos ha perdido base social? ¿Se le ha revertido la situación de hace algunos meses?

JM: Se ha llegado a acuerdo con las zonas más radicales. En el Tambo, por ejemplo, para construir la carretera el Tambo-La Lumbre. Se ha firmado el convenio entre Yanacocha y La Encañada para hacer trochas en los 120 anexos que tiene el distrito, entonces hay una apertura, porque eso se hace con mano de obra de la zona. Además van a seguir los programas de arborización, los minirreservorios, los canalitos. A los guardianes de la laguna, la propia gente de la zona los han sacado. Veo que está evolucionando. Santos creo que ahora no tiene apoyo.

C: En la campaña se planteó el concepto de los “sectores estratégicos”, como la energía, y de una importante inversión del Estado ahí. Y el discurso de Perumin ha dado confianza que ese mensaje quedó atrás. ¿Como han variado esas propuestas?

JM: El país tiene una problemática que tiene que ser resuelta. Hablemos de la primera infancia. La desigualdad nace desde que la madre no tiene nutrición, energía, servicios. Está aislada y desde ese momento el 20% del país no puede desarrollarse como ciudadano, tiene un handicap para toda la vida. El Presidente nos dice eso: cambiar la oportunidad de vivir a ese grueso de peruanos que están en handicap. Y eso tiene un correlato con el desarrollo del país. Porque ¿cómo dar el salto al desarrollo industrial si tenemos un grupo que no tienen posibilidades de aportar? Asimismo, la inclusión social tiene su correlato en la inversión. El Presidente se preguntó qué significa la minería para el Perú. E hizo un paralelo: lo que ha pasado con Australia y Canadá, que hace 50 o 60 años estaban como nosotros. Entonces, como estadista se plantea tener un norte: nuestros recursos naturales y la industrialización. Y ver el Perú como una oportunidad de desarrollo territorial: si partimos del norte, Cajamarca y sus $20.000 millones en proyectos mineros, necesitan energía. En todo el país ver las oportunidades de generar polos de desarrollo. Esa visión de quiebre, de futuro, ese es el cambio que se ha dado.

C: Los críticos al Gobierno han señalado que hay un freno a las inversiones generado por la desconfianza. ¿Existe ese freno?

JM: El tema de las inversiones son percepciones. Es bien difícil traer una inversión, pero es bien fácil perderla. Hay varios factores en juego. Uno, la consulta previa, los permisos y el burócrata que es más papista que el Papa. Remontar eso ha tomado meses. Pero también ha contribuido que los mercados, las bolsas, la caída de los precios de los metales -que se ha traducido en menos inversión de riesgo-. Pero de otro lado, en el extranjero ven a Latinoamérica como una región en crecimiento y dentro de ella Perú es la estrella. Nos ven como oportunidades de inversión muy grandes. Veo que nuevamente la confianza vuelve a moverse. Esperamos que la economía ayude.

C: ¿Hay signos de recuperación entonces?

JM: Sí. Este año hemos logrado que China, que crea el crecimiento del mundo, firme una alianza de cooperación estratégica integral con el país. Y China tiene la demanda y es potencialmente el inversionista más grande del Perú en minería. Tienen ya varios proyectos y si compran Las Bambas o Galeno, será bueno. Entonces al Perú nos ven como un país que no tiene pierde. Ya está definido: reglas más claras, más confianza, la regionalización. Con esa concepción tenemos razón para ser optimistas.

C: Es difícil recuperar la confianza en los inversionistas, ¿insistirían en comprar una refinería?

JM: Cuando se habló de Repsol coincidieron muchos factores, incluso políticos. Pero en cualquier empresa, estatal o privada, su función básica es dar valor a sus activos. En el caso particular de Repsol ocurrió que no se puso a la venta sino que quiso explorar el mercado e invitó a Petroperú a que se informe y haga una evaluación de sus activos. Petroperú, dentro de esa lógica empresarial, tomó la información y comenzó a evaluar para ver si compraba o no. En esas circunstancias se firmó un convenio de confidencialidad. Eso fue todo, un memorándum de información.

C: ¿A nivel político fue un error?

JM: Hubo una percepción más allá de lo que realmente fue. Hoy hay tres leyes que dicen modernízate y estamos obligados a modernizar Petroperú para hacerla competitiva, no solo en inversión sino en gobierno corporativo.

C: Se dijo que la refinería era chatarra y que había que invertir para hacerla eficiente y cumplir estándares ambientales.

JM: La última ley de hidrocarburos permite a Petroperú una integración vertical. El Lote 64 que dejó Talismán está ahí, pero no significa que Petroperú va a poner capital de riesgo sino se puede hacer un joint-venture. El objetivo de Petroperú es que tenga más inversión privada y cuando vaya a bolsa pueda tener más presencia privada en el directorio.

C: ¿Se está postergando su ingreso a bolsa?

JM: Lo que pasa es que se debe hacer cuando los activos tengan mayor valor.

C: ¿Cómo va el tema de la refinería de Talara?

JM: Hemos hecho evaluaciones cuidadosas de la inversión y del magamarking. Se prevé que se financie de los propios flujos que va a generar la ampliación y el nuevo tratamiento de conversión profunda.

C: ¿No se traen inversionistas? ¿Y cuánta inversión requiere Talara?

JM: Para traer inversionistas se necesita hacer eficiente Petroperú. Eso es un proceso. La inversión estimada es de $2700 millones.

C: ¿El Estado tiene ese dinero para invertir?

JM: Para eso se ha contratado asesoría internacional. Y en el marco de la una ley que se va a discutir en el Congreso se va a definir el tema de Talara. No nos olvidemos también que África, Bolivia y Perú estamos en el mapa como los únicos países que no hacemos desulfurización de sus combustibles. El objetivo es que haya más inversión privada en Petroperú. Vamos a lanzar un concurso para ampliar los terminales de abastecimiento. Es un tema de transición como hacen los colombianos.

 

C: En la campaña se habló del gas a 12 soles. ¿Qué se avanza en el cumplimiento de esa promesa?

 

JM: El acceso al gas es un proceso. Lo ha vivido Argentina, México, España. Sin duda, dada la desigualdad en Perú, lo que hemos hecho es tratar de llegar con gas barato, el GLP que se produce en Malvinas, a través del fondo FISE. Eso es de cortísimo plazo. Luego, tenemos el transporte virtual, que puede llevar GNL -hasta 4.000 kilómetros- y GNC -400 kilómetros-. El GNC llegará a 10 ciudades altoandina en 10 meses. Y el GNL llegará al norte y sur. El paso inmediato es la conexión de redes en Lima y provincias y finalmente los ductos. Los ramales de Lima con el sur se van a integrar pronto. En ese momento estaremos interconectados en gas y tendremos la política de gas barato. Por ejemplo, en Cercado o en Villa El Salvador ya se paga 8 soles de gas domiciliario.

Correo 31.10.2013